Mollete de Antequera

Ideal para desayunos y meriendas

La receta que os traigo hoy es un poco laboriosa. Aunque el resultado es un mollete esponjoso y muy tierno, pero si no estáis acostumbrados a trabajar con masas de pan, no os recomiendo que empecéis por esta. Porque es una masa muy pegajosa y muy difícil de trabajar, aunque con paciencia y zumo de muñeca, como decía mi abuela, todo se puede conseguir. Si tenéis amasadora, es otra historia, porque metéis la masa en ella y a esperar!!

Ingredientes:

Poolish:

  • 50 gr. de leche
  • 10 gr. de levadura fresca
  • 85 gr. de harina de fuerza

Masa:

  • Poolish
  • 600 gr. de harina de fuerza + 1 vaso*
  • 50 gr. de aceite de oliva
  • 350 gr. de agua
  • 1 cdt. colmada de sal
  • 1 cd. rasa de azúcar

 * 1 vaso más de harina para trabajar la masa

Para hacer el Poolish echamos en el vaso de la TMX la leche y calentamos a 37ºC, durante 1 minuto a velocidad cuchara. Echamos la levadura desmigada y programamos 30 segundos a la misma temperatura en velocidad 2. Vertemos la harina y programamos 2 minutos en velocidad espiga. Sacamos la masa y hacemos una bola, reservamos en un plato. Llenamos el vaso con 1.500 gr. de agua y calentamos durante 5 minutos a 37ºC en velocidad cuchara. Cuando termine metemos nuestra bola dentro y tapamos bien el vaso y cubrimos con un paño. Lo dejamos reposar 20 minutos. Acabado este tiempo tiramos el agua y reservamos el poolish en un plato. 



Sin lavar el vaso, echamos el agua y el aceite al vaso y programamos 3 minutos a 37ºC en velocidad cuchara. Añadimos el resto de los ingredientes, incluido el poolish y programamos 3 minutos en velocidad espiga. 

Dejamos reposar la masa dentro del vaso tapado con un paño durante 30 minutos a 2 horas, hasta que doble su volumen. Cuando ya esté, echamos 1/2 vaso de harina más y programamos 2 minutos en velocidad espiga. 

Sacamos la masa sobre una mesa espolvoreada de harina y trabajamos la masa, hasta que no se pegue demasiado a las manos. En la receta original la masa debe estar bastante pegajosa, pero el resultado final no queda de mi agrado, ya que pasado un día, el mollete se desmiga bastante. 

Vamos dividiéndola en bolitas y colocándola sobre una bandeja con papel de horno. No pongáis muy cerca las bolas, porque luego se expandiran un poco. Si os gusta con menos grosor, lo que tenéis es que aplastarlas, hasta dejarlas con 1 cm. de alto, así quedaran como los auténticos molletes. Cubrimos con un paño húmedo y dejamos reposar 50 minutos más. 

Precalentamos el horno a 180ºC y los hornearemos durante 16 minutos. Deben de quedar un poco dorados, pero poco, ya que es un pan bastante blanco.