Revuelto de Cardo

Con un poquito de jamón

Cuando viví en Pamplona como estudiante en casa de mis tíos, lo que más recuerdo y echo de menos es la gastronomía de allí.. porqué será?? Aunque estemos dentro del mismo país la gastronomía es muy diferente a la de aquí. Ya sabéis que mi predilección son las verduras, y una de las que más echo de menos es el cardo. Es una verdura que apenas tiene carga calórica, y es muy buena para las digestiones, para el hígado y encima tiene efecto depurativo. 

Al ser tan fibrosa favorece el movimiento intestinal y combate el extreñimiento. Encima al tener fibra soluble, retrasa el paso de los azúcares a la sangre, por lo que es muy beneficioso para las personas con diabetes y para las que quieren perder peso, ya que la sensación de saciedad dura más. A pesar de ser una verdura originaria del sur, se consume en el norte. Lo que es una pena, porque para mí tiene un sabor excepcional. En Pamplona mi tía la compraba en el mercado, se vende en pencas grandes. Aquí en Málaga yo no la he conseguido encontrar fresca, pero este año he encontrado cardo en bote, es el que os traigo hoy, se vende en supermercados. Está muy rico, pero si tenéis la suerte de vivir en el norte y lo podéis encontrar al natural, ni os lo penséis!! 

Ingredientes:


  • 1 bote de cardo en conserva
  • 3 Ajos
  • Aceite de Oliva virgen extra
  • 50 gr. de jamón en taquitos
  • 3 huevos

Elaboración:

Laminamos los ajos. En una sarten ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva. Salteamos los ajos laminados. Cuando estén doraditos añadimos el cardo bien escurrido. Rehogamos unos minutos. Añadimos los taquitos de jamón y rehogamos un par de minutos más. Añadimos los huevos y salteamos hasta que estén bien cocinados, sin dejar de remover con una cuchara de palo. Servir al momento.

Notas:

Para los que tengáis la suerte de encontrarlo al natural, simplemente tenéis que limpiar bien las pencas, desechando las hojas. Con un cuchillo retiráis los filamentos, al igual que se hace con la acelga. Las troceáis y en una olla rápida con agua y sal las cocéis 5 minutos a velocidad 2. La escurrís y las tendréis listas para usar.

Mi tía en vez de añadirle huevo, le hacía una especie de salsita con un poco de agua, vino blanco y maizena, y estaba de vicio. Pero en mi caso como intento comer más sano cada día os traigo la alternativa del huevo, para conseguir un plato único y completo como cena.