Monas de Pascua

¡Provocan ilusión!

Ante todo Feliz Pascua! Esta es una receta que siempre había tenido ganas de hacer, pero nunca me había decidido. La verdad es que es muy fácil, y el resultado es espectacular. Y lo que más me ha gustado de la receta, es que desde que se lo dije a Emma creó una ilusión en ella desmesurada. El tiempo de espera ha sido larguísimo, y durante el levado venía y me traía los toppins con los que quería que decorase su mona y la de su hermana. Conclusión: hemos pasado una tarde estupenda!!!

Ingredientes:

Para la Masa

  • 85 gr. de azúcar blanca
  • La piel de 1 limón
  • La piel de 1 naranja
  • 50 gr. de zumo de naranja
  • 50 gr. de leche
  • 75 gr. de aceite de oliva suave
  • 1 cd. de azúcar vainillado o vainilla
  • 1/2 cdt. de aroma de anís
  • 20 gr. de levadura fresca
  • 1 huevo M
  • 375 gr. de harina de fuerza
  • 1 pizca de sal

Para decorar

  • Huevo batido
  • Azúcar humedecida o perlada
  • Toppins
  • Opcionalmente: huevo duro

Elaboración TMX:

En el vaso de la TMX introducimos las pieles y el azúcar. Rallamos a velocidad 5-7-10 durante 25 segundos, bajamos los restos con la espátula. Agregamos el aceite, la leche, el zumo de naranja y la vainilla. Programamos 2 minutos, 37ºC en velocidad 2. Incorporamos la levadura y mezclamos a velocidad 3 unos segundos. A continuación añadimos el huevo a temperatura ambiente y el aroma de anís. Mezclamos 10 segundos en velocidad 3. Por último añadimos la harina y la sal. Programamos 3 minutos en velocidad espiga. 

Elaboración Tradicional:

Con la ayuda de una batidora o molinillo rallamos las pieles de limón y naranja junto al azúcar. Calentamos un poco la leche, sin que llegue a quemar al meter el dedo, y desleimos en ella la levadura. 

En un bol ponemos las ralladuras, junto al zumo de naranja, la leche, el aceite y la vainilla, mezclamos bien. Agregamos el huevo semibatido junto al aroma de anís e integramos. Por último y con la ayuda de una paleta de madera agregamos la harina de fuerza y la sal. Mezclamos hasta que esté todo completamente integrado y sin grumos. Quedará una masa un poco pegajosa, pero no desesperéis. 

Levado, amasado y horneado:

Cuando termine la masa, engrasamos un bol con un poco de aceite y vertemos ahí la masa. Quedará pegajosa, pero es normal. Pincelamos un film y tapamos. Dejamos reposar hasta que doble su volumen, unas 3 horas. Mi truco aquí es poner el microondas a calentar 2 minutos vacío. E inmediatamente de que termine meter la masa y dejarla reposar. Es un lugar cálido y sin corrientes que le vá fenomenal para fermentar.

Una vez lista la masa, nos engrasamos ligeramente las manos y la encimera y la sacamos del bol. Amasamos ligeramente para desgasificarla y partimos por la mitad. Yo hice dos bolas, y salieron grandecitas, pero podéis darle el tamaño y forma que más os guste. Para hacer la forma de bola hay que amasar de dentro hacia fuera dándo forma de bola. Podéis también darle forma de rosco y poner un huevo en medio (yo lo del huevo lo suprimí porque a mis hijas no les hace gracia el huevo duro), también podéis, después del horneado, sustituir ese huevo duro por uno de chocolate. Después de darle forma colocamos sobre papel de horno y dejamos levar hasta que doble su volumen, aproximadamente 1 hora (dentro del horno apagado y precalentado a 50ºC).

Una vez levadas las masas, pintamos con huevo batido y decoramos con azúcar humedecida y toppins. Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo. Introducimos la bandeja en la primera posición y bajamos el horno a 180ºC. Horneamos 18 minutos, hasta que estén doradas. Dejar enfriar sobre una rejilla.